La importancia del bienestar para enfrentar situaciones complejas y nuevas

Grandes reflexiones nos deja el Conversatorio de Psicología Positiva de la semana pasada en el marco del proyecto Ckelar Ecosistemas Educativos Innovadores de Primera Infancia en el Aula en la Región de Antofagasta, que es financiado por el Fondo de Innovación y Competitividad Regional, y con el cual estamos transfiriendo la metodología de nuestro programa ViLTI SeMANN. Después de un primer año de grandes logros comenzamos ese 2021 con un interesante conversatorio junto a la experta en psicología positiva, Paulina Ortiz, y el profesor Julio Zúñiga, director del Colegio Marques de Ovando, que cuenta con numerosas experiencias exitosas en el área, dando cuenta de la enorme importancia que tiene el desarrollo y fortalecimiento de nuestras emociones, sobretodo en este período de pandemia en que todas y todos nos hemos visto afectados de una u otra forma.

Porque si bien está demostrado que, trabajando desde temprana edad en el desarrollo de estas habilidades, tendremos niños y niñas con una mayor adaptabilidad a situaciones nuevas, donde pueden desplegar su creatividad y capacidad de aprendizaje para enfrentarlas y no sentirse frustrados en períodos de largo encierro, como el vivido recientemente, no es menos cierto que también debiera ser un área prioritaria para nosotros los adultos.

 

“Porque la importancia del bienestar no sólo es para los niños y niñas, sino para todos y todas, más aún en estos tiempos de pandemia.”

Es importante, por ejemplo, aprender a experimentar una mayor cantidad de emociones y experiencias positivas, descubrir cuáles son las cosas que nos hacen sentir bien y replicarlas, y reconocer y destacar nuestras fortalezas, que son las que nos permiten afrontar las dificultades de manera distinta, a lo mejor con el mismo miedo que sentimos todos, pero con plena confianza de que empleando nuestros propios recursos sobrellevaremos cualquier momento complejo.

Los niños y niñas aprenden de todo lo que encuentran. Para ellos todo es una oportunidad para la experimentación y, por lo tanto, para el aprendizaje. Eso desarrolla su creatividad y capacidad para aportar distintas soluciones a diferentes conflictos, y también permite que tengan una mayor adaptabilidad a situaciones nuevas. Al final todo está conectado en un gran círculo virtuoso. Emociones, habilidades, aprendizaje, crecimiento, desarrollo.

 

Como adultos, puede ser difícil comenzar a trabajar en el reconocimiento y desarrollo de nuestras fortalezas, pero una vez iniciado el camino ya no hay vuelta atrás, porque entonces todo hacia adelante implica aprender de una u otra forma. Y nunca dejamos de aprender.